Por Roly Villani / Bocado Argentina

Una niña -que claramente tiene todas las necesidades básicas satisfechas- se sube a un fardo de alfalfa. “Mira qué alta”, dice desde arriba mientras se compara con la mujer adulta que ríe a su lado. En otra publicidad se ve una animación del hueso de un niño que crece a medida que recibe las dosis de nutrientes que aporta el producto. El niño dice que cuando sea grande quiere ser superhéroe.  En otro anuncio una competencia de niños -sanos y bien nutridos- por ser más altos se convierte en angustia de la madre que se resuelve mágicamente con el consumo del súper comestible en cuestión.