Por Valentina Collao

El Tigre Tony estuvo en mi vida desde que comencé a comer alimentos sólidos. Era el cereal favorito de mis dos hermanos y por tanto, el que comíamos todos. Aunque yo prefería Chocapic de Nestlé, con su perrito de color café, en mi casa los varones eran mayoría y debía conformarme con las hojuelas de maíz bañadas en azúcar, acompañadas con leche o yogurt al desayuno.